Un comité de dirección con talento individual alto pero coordinación pobre: reuniones largas, decisiones que no se ejecutaban y conflicto latente.
De la sala al día a día
Cinco fases que convierten una formación en un cambio observable: diagnóstico honesto, aprendizaje experiencial, entrenamiento de la decisión, transferencia al puesto y evaluación del impacto.
RADIX es nuestra forma de trabajar: una metodología diseñada para que el aprendizaje se convierta en práctica real y pueda evaluarse con evidencia. Un modelo creado junto con el departamento de RR. HH.
Gran parte de la formación se olvida a las pocas semanas. RADIX nace precisamente para evitarlo: trabajamos desde el resultado que se busca y diseñamos cada experiencia, decisión y compromiso para que tengan impacto real. No es formación puntual, es un método riguroso.